Buenos dias bachilleres, un cordial saludo de su Prof. Yolanda Arévalo les recuerdo que el miercoles 11-11-09 tendremos prueba sobre los sinónimos y todos los
ónimos.
domingo, 8 de noviembre de 2009
lunes, 26 de octubre de 2009
ACTIVIDADES PARA REALIZAR
Coloque el ANTÓNIMO a las siguientes palabras: civil, dormido, enfermo, fiel, frio, fuerte, igual, inmenso, izquierdo, limpio, luz, lleno, norte, subir, vida.
Coloque el SINÓNIMO a las siguientes palabras: zambullirse, yacer, vivir, ufano,ubicar,tomar,tacaño,sano,sabio,rabo,queja,pedir,nativo,hábil,jira,obeso,lanzar.
Establezca la diferencia entre los siguientes HOMÓGRAFOS: vino,copa,casa,viste,
invertir,como,mango,gato,rio,clara
Coloque el significada correcto a los siguientes HOMÓFONOS: coser, cocer,
cien,sien,cauce,cause,meces,meses,sebo,cebo,segar,cegar,sierra.cierra,aptitud,actitud
Escriba seis HETERÓNIMOS.
Escriba seis ANTROPÓNIMOS
Coloque el SINÓNIMO a las siguientes palabras: zambullirse, yacer, vivir, ufano,ubicar,tomar,tacaño,sano,sabio,rabo,queja,pedir,nativo,hábil,jira,obeso,lanzar.
Establezca la diferencia entre los siguientes HOMÓGRAFOS: vino,copa,casa,viste,
invertir,como,mango,gato,rio,clara
Coloque el significada correcto a los siguientes HOMÓFONOS: coser, cocer,
cien,sien,cauce,cause,meces,meses,sebo,cebo,segar,cegar,sierra.cierra,aptitud,actitud
Escriba seis HETERÓNIMOS.
Escriba seis ANTROPÓNIMOS
domingo, 11 de octubre de 2009
COMENTARIO
Les recuerdo a mis queridos bachilleres que deben revisar el blog
y hacer sus comentarios, identificandose con su apellido, nombre y
sección.
Prof. Yolanda Arévalo
y hacer sus comentarios, identificandose con su apellido, nombre y
sección.
Prof. Yolanda Arévalo
LOS SIGNOS DE PUNTUACIÓN
Algo para recordar
Inventar la escritura significó algo especial para la humanidad porque con ella se comienza a sistematizar la Historia. La palabra escrita perpetúa la realidad sociocultural de los pueblos; por esa razón, por su intermedio hemos podido
conocer la vida de grupos humanos de otros tiempos o de lugares remotos. La escritura nos ha permitido ver la
diversidad humana, reflejada no sólo en la variedad de sus signos, sino también en los contenidos culturales que registran. Y al mostrar esa diversidad, se ha constituido en uno de los medios más poderosos para consolidar nuestra propia identidad.
Cuando se escribe y se lee
En los primitivos sistemas de escritura no existían signos de puntuación. Durante toda la Edad Antigua, incluso cuando ya se empleaba el alfabeto, no se señalaba donde terminaba una oración lo cual hacía difícil la tares de
leer. Para facilitar la lectura, se inventaron en la Edad Media la coma y el punto. Posteriormente se fueron
agregando los otros.
Los signos de puntuación indican pausas obligatorias, delimitan las frases y los párrafos y establecen la jerarquía sintáctica de las proposiciones, consiguiendo así estructurar el texto, ordenar las ideas y jerarquizarlas en principales y secundarias, y eliminar ambigüedades.
Los Signos de Puntuación varían según el estilo, pero responden a unas normas mínimas que deben cumplirse
para que el texto se pueda leer. Cuando no se emplean o se ponen en el lugar equivocado, se hace difícil captar lo
que el escritor quiso expresar.
¿Qué Función Cumplen los Signos de Puntuación?
La escritura es una forma de comunicación que implica una construcción lineal; dado que es imposible escribirlo todo al mismo tiempo, es necesario separar las ideas, jerarquizarlas y ponerlas en orden. En esta labor, los signos de puntuación sirven para:
o Estructurar el texto.
o Delimitar las frases y los párrafos.
o Hacer énfasis en las ideas principales.
o Ordenar las ideas secundarias.
o Eliminar ambigüedades.
Los principales signos de puntuación son: el punto, la coma, el punto y coma, las comillas, los paréntesis, los signos de interrogación, los puntos suspensivos y la raya.
El punto
El punto (.) es el signo de puntuación que se coloca al final de los enunciados y las oraciones gramaticales en el español, además de en la mayoría de los lenguajes con el alfabeto latino. Se escriben sin dejar espacio de separación con el carácter que precede, pero dejando un espacio con el carácter que sigue a continuación, a no ser que dicho carácter sea de cierre. Existen tres clases de punto: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto final.
• Punto y seguido. Separa enunciados dentro de un párrafo. Quiere decir que se continúa escribiendo a continuación del punto; la primera palabra escrita en este caso irá en mayúsculas. Por ejemplo: «Historia de España. El descubrimiento de América». Se denomina punto y seguido, nombre más lógico y recomendable que el también usual de punto seguido.
• Punto y aparte. Separa dos párrafos de contenido diferente dentro del texto. A continuación hay que comenzar a escribir en línea distinta. Para seguir las normas se debe colocar sangría a la primera línea de texto del nuevo párrafo. Se denomina punto y aparte, aunque en algunas zonas de América se dice punto aparte.
• Punto final. Siempre se coloca al final, cerrando un texto o enunciado. No es correcta la denominación punto y final, creada por analogía de las correctas punto y seguido y punto y aparte.1
También se usa el punto para indicar que la palabra anterior es una abreviatura. En este caso se escribe la abreviatura seguida del punto y se continúa escribiendo de forma usual. Esta última clase de punto no se aplica en determinadas abreviaturas como puntos cardinales, acrónimos o medidas, que se consideran símbolos.
La coma
La coma (,) es un signo de puntuación que señala una breve pausa dentro del enunciado. Se emplea para separar los miembros de una enumeración, salvo los que vengan precedidos por alguna de las conjunciones y, e, o, u o ni. Por ejemplo:
—Tengo perros, gatos, conejos y ratones. —María volvió a casa, hizo los deberes, cenó y se fue a la cama. —Mi casa tiene muebles, mesas y cuatro camas.
Hay tendencias que admiten su uso para separar dos miembros independientes de una oración, haya o no conjunción entre ellos, siempre y cuando sean realmente independientes; pues, si no, estaríamos en el caso anterior:
—Los soldados saludaban, la gente aplaudía y los niños no paraban de cantar.
También se utiliza para delimitar una aclaración o inciso:
—Nacho, mi primo, acaba de conseguir su primer empleo.
Las locuciones conjuntivas o adverbiales, sea cual sea su posición, van precedidas y seguidas de coma, tales como: en efecto, es decir, en fin, por consiguiente, no obstante y otras de la misma clase.
El punto y coma
El punto y coma (;) es un signo de puntuación; gramaticalmente, se utiliza para unir dos oraciones relacionadas en una sola frase (yuxtaposición):
—María estaba apenada por el examen. + María tendrá que estudiar más. = María estaba apenada por el examen; tendrá que estudiar más. —Está lloviendo mucho. + No podremos ir caminando. = Está lloviendo mucho; no podremos ir caminando.
Generalmente se puede sustituir por construcciones del tipo:
—María estaba apenada por el examen y tendrá que estudiar más. —No podremos ir caminando porque está lloviendo mucho.
También sirve para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones que incluyen comas:
—Había que estar en contacto con la naturaleza; dejar entrar el cielo, el mar y el viento; dormir sobre tablones, sobre el suelo; sentarse en sillas medio rotas.
En adición, se usa delante de las conjunciones o locuciones como pero, más, aunque, sin embargo, por tanto, y por consiguiente cuando los períodos tienen cierta longitud:
—Creemos en la creatividad y la ruptura de los opresores cánones antiguos como medio de vida; no obstante, somos conscientes de que es necesario mantener un mínimo de tradición en nuestros trabajos.
Las comillas
Las comillas (« », " ", ' ') son signos de puntuación que se ponen al principio y al final de las frases o palabras escritas como citas o ejemplos, o de aquellas que se quiere destacar, ya sea por importancia que le dé el autor o por su carácter irónico, vulgar o extranjero e impropio de la lengua que se está usando. A pesar de que está verdaderamente extendido el uso de las comillas inglesas (" ") es preferible emplear antes las angulares o españolas (« ») y reservar aquéllas, y finalmente las simples (' '), para cuando deban entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado. Se utilizan, por ejemplo:
1. Para citar textualmente algo: p. ej., «Me dijo que "supuestamente llegaría hoy"».
2. Para señalar palabras usadas en un sentido distinto del normal, con el fin de indicar que se han seleccionado intencionalmente y no por error.
3. Para indicar la intención irónica o sarcástica del empleo de una palabra.
4. Para indicar algo sobre una palabra o expresión.
5. Para presentar el significado de una palabra o expresión.
6. Para destacar que una palabra o expresión es extranjera, se trata de un apodo o de un seudónimo.
En español se utilizan tres tipos de comillas:
1. Comillas castellanas, latinas, españolas, angulares dobles o guillemot (« »).
2. Comillas dobles o inglesas (" ").
3. Comillas simples (' ').
Asimismo, se distingue entre comillas de apertura («, ", ') y comillas de cierre (», ", ').
Cada uno de estos signos tiene su propio uso. Como norma general, se utilizan las comillas castellanas. Si dentro de lo entrecomillado apareciera una segunda cita, se utilizarían otras comillas. Lo más frecuente es entrecomillar desde fuera hacia dentro, en el orden: «..."...'...'..."...»
Las comillas simples se utilizan para marcar ejemplos en casos en que no resulta apropiado el uso de la cursiva. También se prefiere su uso para presentar el significado de una palabra:
—El autor dijo: «las comillas ('signos de puntuación utilizados para demarcar niveles distintos en una oración') se usan profundamente en mi obra».
Dice la norma que los signos de puntuación de una oración que contiene un texto entrecomillado deben colocarse después de las comillas de cierre (sirva de ejemplo el anterior), excepto cuando esa texto no pertenece a ninguna otra oración, es decir, la frase u oración entrecomillada es individual.
En español no se deja espacio alguno entre las comillas y su contenido. Cada idioma tiene sus propias normas de aplicación de las comillas.
Los paréntesis
Los paréntesis (en singular paréntesis) son signos de puntuación. Se usan en pares para separar o intercalar un texto dentro de otro o para hacer una aclaración. Los distintos tipos son:
• Los paréntesis propiamente dichos ( ).
• Los corchetes [ ].
• Las llaves { }.
Para distinguir ambos paréntesis se usa decir:
• Paréntesis que abre o paréntesis izquierdo al símbolo (.
• Paréntesis que cierra o paréntesis derecho al símbolo ).
Igual que las comillas, cuando se han de emplear varias veces en un mismo fragmento se utilizan de esta manera: (...[...{...}...]...)
Signos de interrogación
El signo de interrogación es un signo de puntuación que denota una pregunta. Su origen se encuentra en el latín.
En la mayoría de los idiomas se utiliza un único signo de interrogación al final de la frase interrogativa: How old are you? (inglés; en español «¿Cuántos años tienes?»). Este fue el uso habitual también en español, hasta mucho después de que la segunda edición de la Ortografía de la Real Academia, en 1754, declarase preceptivo iniciar las preguntas con el signo de apertura de interrogación invertido (¿), y terminarlas con el signo de interrogación ya existente (?) («¿Cuántos años tienes?») al tiempo que se ordenaba lo mismo para los signos de exclamación (¡) y (!). La adopción fue lenta, y se encuentran libros, incluso del siglo XIX, que no utilizan tales signos de apertura. Finalmente se generalizó, seguramente debido a que la sintaxis del español no ayuda en muchos casos a deducir en qué momento se inicia la frase interrogativa, como pasa en otros idiomas.
Una variante que no llegó a generalizarse fue la de utilizar la apertura sólo cuando el enunciado fuera largo, o con riesgo de ambigüedad, pero no para las frases breves y claramente interrogativas, como «Quién vive?». La influencia del inglés está haciendo retornar este viejo criterio. Incluso es común que en las salas de chat o conversaciones en línea en español se use solamente el signo (?) para preguntar, ya que ahorra tiempo al momento de presionar las teclas. Esto podría no tener gran importancia debido a que se está utilizando en conversaciones informales.
Puntos suspensivos
Los puntos suspensivos (…), que son únicamente tres, son un único signo de puntuación que se utiliza al final de una palabra, frase u oración en lugar del punto u otro signo. Se utilizan para dejar en duda o en suspense una acción y se representan por tres puntos consecutivos y alineados horizontalmente al nivel de la línea base de escritura. Es totalmente incorrecto escribir más de tres puntos para expresar este signo: no hacen falta más para dar sensación de suspense.
Raya
La raya (—) —que no debe confundirse con el guión bajo (_), especialmente en contextos informáticos, como en correos electrónicos—, que es más larga que el guión (-), se usa para introducir un inciso dentro de un período más extenso y para señalar en los diálogos la intervención de cada locutor. Se escriben dos, una para abrir y otra para cerrar, excepto cuando el diálogo no prosigue, que es recomendable suprimir la última y sustituirla por el obligatorio punto; además, se escriben separadas del resto de la frase con un espacio, y se pegan al propio inciso.
Puede sustituir, en según qué casos, a la coma y el punto y coma para mayor aislamiento; y también a los paréntesis, pero para expresar uno menor.
Usos de la raya:
1. Para encerrar los elementos intercalados en lugar de la coma.
o «Las prendas del espíritu joven —el entusiasmo y la esperanza— corresponden, en las armonías de la historia y la naturaleza, al movimiento y a la luz.»
o «Para lograr una buena imagen —que impacte— cuida tus modales.»
o «No iré sino mañana —dijo el niño.»
2. En los diálogos, para separar las palabras de cada personaje sin mencionar su nombre.
«—Luis, la primera impresión en una entrevista es definitiva.»
«—Lo sé y me estoy preparando.»
«—Te deseo mucho éxito.»
El guión ( - )
Se utiliza :
Para separar (en determinados casos) los dos elementos que integran una palabra compuesta
El caballo es de origen hispano-árabe.
Es una lección teórico-práctico.
• Para dividir una palabra al final del renglón cuando no cabe en el completa.
Ej.:
No dejes las cosas en cualquier sitio, te lo digo siempre y ya empiezo a es-
tar harta de repetir siempre lo mismo.
La diéresis o crema ( ¨ )
Se utiliza :
• Para señalar la pronunciación de la vocal u en las combinaciones gue, gui.
Ej.: pingüino, vergüenza, etc.
La barra ( / )
Se utiliza en los siguientes casos:
• Con valor de preposición en ejemplos como:
Ej.:
salario bruto 1600 euros/mes
120 Km/hra
• Forma parte de las abreviaturas como :
Ejs.:
c/c (cuenta corriente)
El asterisco ( * )
Sirve para:
• Señalar una nota al margen o a pie de página dentro de un texto. A veces, estos asteriscos se encierran entre paréntesis. (*)
• Señalar la forma incorrecta de una palabra.
Ej.: Pienso * de que vendrá mañana (forma correcta: pienso que vendrá mañana)
El signo de párrafo (§ )
Este signo se usa:
• Seguido de un número, para indicar divisiones internas dentro de los capítulos.
Ej.: Como por ejemplo: §25 , §12.
• En las remisiones y citas de estas mismas divisiones.
Ej.: Véase §16.
EJERCICIOS: Coloque los signos de puntuación necesarios.
césar entró sobre la cabeza
llevaba el casco en los pies
las sandalias en las manos
la fiel espada
------------------------------------------------------------------------------------------
digo,que prefiero a marcelo
aunque a veces sea de hielo
no a esther cuya hermosura
compite con su frescura
no alaba a marcos por su ciencia
que no es poca su inteligencia.
Inventar la escritura significó algo especial para la humanidad porque con ella se comienza a sistematizar la Historia. La palabra escrita perpetúa la realidad sociocultural de los pueblos; por esa razón, por su intermedio hemos podido
conocer la vida de grupos humanos de otros tiempos o de lugares remotos. La escritura nos ha permitido ver la
diversidad humana, reflejada no sólo en la variedad de sus signos, sino también en los contenidos culturales que registran. Y al mostrar esa diversidad, se ha constituido en uno de los medios más poderosos para consolidar nuestra propia identidad.
Cuando se escribe y se lee
En los primitivos sistemas de escritura no existían signos de puntuación. Durante toda la Edad Antigua, incluso cuando ya se empleaba el alfabeto, no se señalaba donde terminaba una oración lo cual hacía difícil la tares de
leer. Para facilitar la lectura, se inventaron en la Edad Media la coma y el punto. Posteriormente se fueron
agregando los otros.
Los signos de puntuación indican pausas obligatorias, delimitan las frases y los párrafos y establecen la jerarquía sintáctica de las proposiciones, consiguiendo así estructurar el texto, ordenar las ideas y jerarquizarlas en principales y secundarias, y eliminar ambigüedades.
Los Signos de Puntuación varían según el estilo, pero responden a unas normas mínimas que deben cumplirse
para que el texto se pueda leer. Cuando no se emplean o se ponen en el lugar equivocado, se hace difícil captar lo
que el escritor quiso expresar.
¿Qué Función Cumplen los Signos de Puntuación?
La escritura es una forma de comunicación que implica una construcción lineal; dado que es imposible escribirlo todo al mismo tiempo, es necesario separar las ideas, jerarquizarlas y ponerlas en orden. En esta labor, los signos de puntuación sirven para:
o Estructurar el texto.
o Delimitar las frases y los párrafos.
o Hacer énfasis en las ideas principales.
o Ordenar las ideas secundarias.
o Eliminar ambigüedades.
Los principales signos de puntuación son: el punto, la coma, el punto y coma, las comillas, los paréntesis, los signos de interrogación, los puntos suspensivos y la raya.
El punto
El punto (.) es el signo de puntuación que se coloca al final de los enunciados y las oraciones gramaticales en el español, además de en la mayoría de los lenguajes con el alfabeto latino. Se escriben sin dejar espacio de separación con el carácter que precede, pero dejando un espacio con el carácter que sigue a continuación, a no ser que dicho carácter sea de cierre. Existen tres clases de punto: el punto y seguido, el punto y aparte y el punto final.
• Punto y seguido. Separa enunciados dentro de un párrafo. Quiere decir que se continúa escribiendo a continuación del punto; la primera palabra escrita en este caso irá en mayúsculas. Por ejemplo: «Historia de España. El descubrimiento de América». Se denomina punto y seguido, nombre más lógico y recomendable que el también usual de punto seguido.
• Punto y aparte. Separa dos párrafos de contenido diferente dentro del texto. A continuación hay que comenzar a escribir en línea distinta. Para seguir las normas se debe colocar sangría a la primera línea de texto del nuevo párrafo. Se denomina punto y aparte, aunque en algunas zonas de América se dice punto aparte.
• Punto final. Siempre se coloca al final, cerrando un texto o enunciado. No es correcta la denominación punto y final, creada por analogía de las correctas punto y seguido y punto y aparte.1
También se usa el punto para indicar que la palabra anterior es una abreviatura. En este caso se escribe la abreviatura seguida del punto y se continúa escribiendo de forma usual. Esta última clase de punto no se aplica en determinadas abreviaturas como puntos cardinales, acrónimos o medidas, que se consideran símbolos.
La coma
La coma (,) es un signo de puntuación que señala una breve pausa dentro del enunciado. Se emplea para separar los miembros de una enumeración, salvo los que vengan precedidos por alguna de las conjunciones y, e, o, u o ni. Por ejemplo:
—Tengo perros, gatos, conejos y ratones. —María volvió a casa, hizo los deberes, cenó y se fue a la cama. —Mi casa tiene muebles, mesas y cuatro camas.
Hay tendencias que admiten su uso para separar dos miembros independientes de una oración, haya o no conjunción entre ellos, siempre y cuando sean realmente independientes; pues, si no, estaríamos en el caso anterior:
—Los soldados saludaban, la gente aplaudía y los niños no paraban de cantar.
También se utiliza para delimitar una aclaración o inciso:
—Nacho, mi primo, acaba de conseguir su primer empleo.
Las locuciones conjuntivas o adverbiales, sea cual sea su posición, van precedidas y seguidas de coma, tales como: en efecto, es decir, en fin, por consiguiente, no obstante y otras de la misma clase.
El punto y coma
El punto y coma (;) es un signo de puntuación; gramaticalmente, se utiliza para unir dos oraciones relacionadas en una sola frase (yuxtaposición):
—María estaba apenada por el examen. + María tendrá que estudiar más. = María estaba apenada por el examen; tendrá que estudiar más. —Está lloviendo mucho. + No podremos ir caminando. = Está lloviendo mucho; no podremos ir caminando.
Generalmente se puede sustituir por construcciones del tipo:
—María estaba apenada por el examen y tendrá que estudiar más. —No podremos ir caminando porque está lloviendo mucho.
También sirve para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones que incluyen comas:
—Había que estar en contacto con la naturaleza; dejar entrar el cielo, el mar y el viento; dormir sobre tablones, sobre el suelo; sentarse en sillas medio rotas.
En adición, se usa delante de las conjunciones o locuciones como pero, más, aunque, sin embargo, por tanto, y por consiguiente cuando los períodos tienen cierta longitud:
—Creemos en la creatividad y la ruptura de los opresores cánones antiguos como medio de vida; no obstante, somos conscientes de que es necesario mantener un mínimo de tradición en nuestros trabajos.
Las comillas
Las comillas (« », " ", ' ') son signos de puntuación que se ponen al principio y al final de las frases o palabras escritas como citas o ejemplos, o de aquellas que se quiere destacar, ya sea por importancia que le dé el autor o por su carácter irónico, vulgar o extranjero e impropio de la lengua que se está usando. A pesar de que está verdaderamente extendido el uso de las comillas inglesas (" ") es preferible emplear antes las angulares o españolas (« ») y reservar aquéllas, y finalmente las simples (' '), para cuando deban entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado. Se utilizan, por ejemplo:
1. Para citar textualmente algo: p. ej., «Me dijo que "supuestamente llegaría hoy"».
2. Para señalar palabras usadas en un sentido distinto del normal, con el fin de indicar que se han seleccionado intencionalmente y no por error.
3. Para indicar la intención irónica o sarcástica del empleo de una palabra.
4. Para indicar algo sobre una palabra o expresión.
5. Para presentar el significado de una palabra o expresión.
6. Para destacar que una palabra o expresión es extranjera, se trata de un apodo o de un seudónimo.
En español se utilizan tres tipos de comillas:
1. Comillas castellanas, latinas, españolas, angulares dobles o guillemot (« »).
2. Comillas dobles o inglesas (" ").
3. Comillas simples (' ').
Asimismo, se distingue entre comillas de apertura («, ", ') y comillas de cierre (», ", ').
Cada uno de estos signos tiene su propio uso. Como norma general, se utilizan las comillas castellanas. Si dentro de lo entrecomillado apareciera una segunda cita, se utilizarían otras comillas. Lo más frecuente es entrecomillar desde fuera hacia dentro, en el orden: «..."...'...'..."...»
Las comillas simples se utilizan para marcar ejemplos en casos en que no resulta apropiado el uso de la cursiva. También se prefiere su uso para presentar el significado de una palabra:
—El autor dijo: «las comillas ('signos de puntuación utilizados para demarcar niveles distintos en una oración') se usan profundamente en mi obra».
Dice la norma que los signos de puntuación de una oración que contiene un texto entrecomillado deben colocarse después de las comillas de cierre (sirva de ejemplo el anterior), excepto cuando esa texto no pertenece a ninguna otra oración, es decir, la frase u oración entrecomillada es individual.
En español no se deja espacio alguno entre las comillas y su contenido. Cada idioma tiene sus propias normas de aplicación de las comillas.
Los paréntesis
Los paréntesis (en singular paréntesis) son signos de puntuación. Se usan en pares para separar o intercalar un texto dentro de otro o para hacer una aclaración. Los distintos tipos son:
• Los paréntesis propiamente dichos ( ).
• Los corchetes [ ].
• Las llaves { }.
Para distinguir ambos paréntesis se usa decir:
• Paréntesis que abre o paréntesis izquierdo al símbolo (.
• Paréntesis que cierra o paréntesis derecho al símbolo ).
Igual que las comillas, cuando se han de emplear varias veces en un mismo fragmento se utilizan de esta manera: (...[...{...}...]...)
Signos de interrogación
El signo de interrogación es un signo de puntuación que denota una pregunta. Su origen se encuentra en el latín.
En la mayoría de los idiomas se utiliza un único signo de interrogación al final de la frase interrogativa: How old are you? (inglés; en español «¿Cuántos años tienes?»). Este fue el uso habitual también en español, hasta mucho después de que la segunda edición de la Ortografía de la Real Academia, en 1754, declarase preceptivo iniciar las preguntas con el signo de apertura de interrogación invertido (¿), y terminarlas con el signo de interrogación ya existente (?) («¿Cuántos años tienes?») al tiempo que se ordenaba lo mismo para los signos de exclamación (¡) y (!). La adopción fue lenta, y se encuentran libros, incluso del siglo XIX, que no utilizan tales signos de apertura. Finalmente se generalizó, seguramente debido a que la sintaxis del español no ayuda en muchos casos a deducir en qué momento se inicia la frase interrogativa, como pasa en otros idiomas.
Una variante que no llegó a generalizarse fue la de utilizar la apertura sólo cuando el enunciado fuera largo, o con riesgo de ambigüedad, pero no para las frases breves y claramente interrogativas, como «Quién vive?». La influencia del inglés está haciendo retornar este viejo criterio. Incluso es común que en las salas de chat o conversaciones en línea en español se use solamente el signo (?) para preguntar, ya que ahorra tiempo al momento de presionar las teclas. Esto podría no tener gran importancia debido a que se está utilizando en conversaciones informales.
Puntos suspensivos
Los puntos suspensivos (…), que son únicamente tres, son un único signo de puntuación que se utiliza al final de una palabra, frase u oración en lugar del punto u otro signo. Se utilizan para dejar en duda o en suspense una acción y se representan por tres puntos consecutivos y alineados horizontalmente al nivel de la línea base de escritura. Es totalmente incorrecto escribir más de tres puntos para expresar este signo: no hacen falta más para dar sensación de suspense.
Raya
La raya (—) —que no debe confundirse con el guión bajo (_), especialmente en contextos informáticos, como en correos electrónicos—, que es más larga que el guión (-), se usa para introducir un inciso dentro de un período más extenso y para señalar en los diálogos la intervención de cada locutor. Se escriben dos, una para abrir y otra para cerrar, excepto cuando el diálogo no prosigue, que es recomendable suprimir la última y sustituirla por el obligatorio punto; además, se escriben separadas del resto de la frase con un espacio, y se pegan al propio inciso.
Puede sustituir, en según qué casos, a la coma y el punto y coma para mayor aislamiento; y también a los paréntesis, pero para expresar uno menor.
Usos de la raya:
1. Para encerrar los elementos intercalados en lugar de la coma.
o «Las prendas del espíritu joven —el entusiasmo y la esperanza— corresponden, en las armonías de la historia y la naturaleza, al movimiento y a la luz.»
o «Para lograr una buena imagen —que impacte— cuida tus modales.»
o «No iré sino mañana —dijo el niño.»
2. En los diálogos, para separar las palabras de cada personaje sin mencionar su nombre.
«—Luis, la primera impresión en una entrevista es definitiva.»
«—Lo sé y me estoy preparando.»
«—Te deseo mucho éxito.»
El guión ( - )
Se utiliza :
Para separar (en determinados casos) los dos elementos que integran una palabra compuesta
El caballo es de origen hispano-árabe.
Es una lección teórico-práctico.
• Para dividir una palabra al final del renglón cuando no cabe en el completa.
Ej.:
No dejes las cosas en cualquier sitio, te lo digo siempre y ya empiezo a es-
tar harta de repetir siempre lo mismo.
La diéresis o crema ( ¨ )
Se utiliza :
• Para señalar la pronunciación de la vocal u en las combinaciones gue, gui.
Ej.: pingüino, vergüenza, etc.
La barra ( / )
Se utiliza en los siguientes casos:
• Con valor de preposición en ejemplos como:
Ej.:
salario bruto 1600 euros/mes
120 Km/hra
• Forma parte de las abreviaturas como :
Ejs.:
c/c (cuenta corriente)
El asterisco ( * )
Sirve para:
• Señalar una nota al margen o a pie de página dentro de un texto. A veces, estos asteriscos se encierran entre paréntesis. (*)
• Señalar la forma incorrecta de una palabra.
Ej.: Pienso * de que vendrá mañana (forma correcta: pienso que vendrá mañana)
El signo de párrafo (§ )
Este signo se usa:
• Seguido de un número, para indicar divisiones internas dentro de los capítulos.
Ej.: Como por ejemplo: §25 , §12.
• En las remisiones y citas de estas mismas divisiones.
Ej.: Véase §16.
EJERCICIOS: Coloque los signos de puntuación necesarios.
césar entró sobre la cabeza
llevaba el casco en los pies
las sandalias en las manos
la fiel espada
------------------------------------------------------------------------------------------
digo,que prefiero a marcelo
aunque a veces sea de hielo
no a esther cuya hermosura
compite con su frescura
no alaba a marcos por su ciencia
que no es poca su inteligencia.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Uso de las mayúsculas
Desde 1780 la Real Academia Española es el organismo internacional autorizado para establecer los acuerdos sobre el uso de nuestra lengua. Para adaptarse a los cambios permanentes de nuestro idioma, revisa continuamente y publica cada 10 años el Diccionario de la Lengua Española.
El uso de las mayúsculas es uno de los aspectos más curiosos de nuestra gramática. Antiguamente, se escribía con mayúscula la primera palabra de cada verso. Por esta costumbre, las letras mayúsculas también reciben el nombre de versales.
Reglas para el uso de las letras mayúsculas
Se escriben con letra inicial mayúscula:
1. La primera palabra de cada escrito, y la que vaya después de punto.
2. La primera después de los dos puntos que en las cartas siguen a "Queridos padres", "Muy Sr. mío", etc. y que en las certificaciones, decretos, etc., siguen a "certifico", "declaro", "ordeno", etcétera.
3. La primera también después de los dos puntos, cuando se van a citar literalmente las palabras de alguien; ej.: Dijo el presidente: Ya he enviado el proyecto al Parlamento.
4. Todo nombre propio: Dios, Júpiter, José, González, Rocinante, Venezuela, Andes, Atlántico, Amazonas.
5. Los atributos divinos, como Creador y Redentor; los títulos de nobleza y dignidad, como Sumo Pontífice, Su Majestad y los sobrenombres célebres, como Pipino el Breve, Alejandro Magno, los Reyes Católicos, etc. Papa, Rey, Duque, etc., se escriben con mayúscula cuando por referencia a cierto papa, a cierto rey o a cierto duque, etc., equivalen al nombre propio del mismo.
6. Los tratamientos, especialmente si están en abreviatura, como Excmo. Sr (Excelentísimo Señor), V.E. (Vuestra Excelencia). La palabra usted solo se escribe con mayúscula cuando va en abreviatura.
7. Ciertos nombres colectivos en casos como éstos: El Clero y la Nobleza se opusieron.
8. Los sustantivos y adjetivos que formen parte del nombre de una institución, como Real Academia Española, Facultad de Medicina, Museo Nacional de Bellas Artes.
9. Los sustantivos, adjetivos y verbos, que entran en el título de una obra, si éste no es muy largo, como La Vida Es Sueño, Rimas y Leyendas o Cantos de Vida y Esperanza.
10. Las palabras que expresan poder público, dignidad o cargo importante, empleadas en escritos o documentos oficiales; por ej.: Estado, Trono, Junta, Tribunal, Parlamento.
11. En las letras dobles, ch y ll, sólo se escribe con mayúscula la primera de las dos letras sencillas de que se componen. Se escribe Chile y no CHile, Llambías y no LLambías.
El uso de las mayúsculas es uno de los aspectos más curiosos de nuestra gramática. Antiguamente, se escribía con mayúscula la primera palabra de cada verso. Por esta costumbre, las letras mayúsculas también reciben el nombre de versales.
Reglas para el uso de las letras mayúsculas
Se escriben con letra inicial mayúscula:
1. La primera palabra de cada escrito, y la que vaya después de punto.
2. La primera después de los dos puntos que en las cartas siguen a "Queridos padres", "Muy Sr. mío", etc. y que en las certificaciones, decretos, etc., siguen a "certifico", "declaro", "ordeno", etcétera.
3. La primera también después de los dos puntos, cuando se van a citar literalmente las palabras de alguien; ej.: Dijo el presidente: Ya he enviado el proyecto al Parlamento.
4. Todo nombre propio: Dios, Júpiter, José, González, Rocinante, Venezuela, Andes, Atlántico, Amazonas.
5. Los atributos divinos, como Creador y Redentor; los títulos de nobleza y dignidad, como Sumo Pontífice, Su Majestad y los sobrenombres célebres, como Pipino el Breve, Alejandro Magno, los Reyes Católicos, etc. Papa, Rey, Duque, etc., se escriben con mayúscula cuando por referencia a cierto papa, a cierto rey o a cierto duque, etc., equivalen al nombre propio del mismo.
6. Los tratamientos, especialmente si están en abreviatura, como Excmo. Sr (Excelentísimo Señor), V.E. (Vuestra Excelencia). La palabra usted solo se escribe con mayúscula cuando va en abreviatura.
7. Ciertos nombres colectivos en casos como éstos: El Clero y la Nobleza se opusieron.
8. Los sustantivos y adjetivos que formen parte del nombre de una institución, como Real Academia Española, Facultad de Medicina, Museo Nacional de Bellas Artes.
9. Los sustantivos, adjetivos y verbos, que entran en el título de una obra, si éste no es muy largo, como La Vida Es Sueño, Rimas y Leyendas o Cantos de Vida y Esperanza.
10. Las palabras que expresan poder público, dignidad o cargo importante, empleadas en escritos o documentos oficiales; por ej.: Estado, Trono, Junta, Tribunal, Parlamento.
11. En las letras dobles, ch y ll, sólo se escribe con mayúscula la primera de las dos letras sencillas de que se componen. Se escribe Chile y no CHile, Llambías y no LLambías.
Uso de minúsculas
Principios .Se escriben con letra inicial minúscula:
- Los nombres de los días, meses y estaciones del año, excepto las fechas históricas.
- Los nombres de los vientos: alisios, monzón.
- Los nombres de las monedas: una peseta, una lira, cinco dólares, tres escudos.
- Los sustantivos que se refieren a objetos cuyo nombre se originó del apellido del autor: un goya (un cuadro de Goya); un stradivarius (un violín construído por Stradivarius).
- Los nombres de los sistemas de gobierno, siempre y cuando no se refieran a épocas concretas: La monarquía, la república. En cambio: Durante la Monarquía.
- Los nombres de las religiones y las de sus miembros:
catolicismo, budismo, evangélico, protestante,
- Los nombres de ciencias, técnicas, disciplinas de estudio; mientras no forman parte de una denominación que exija mayúscula: La astronomía, la física. En cambio: Escuela de Medicina, Conservatorio Nacional de Música, Facultad de Derecho.
- Los nombres de las oraciones: padrenuestro, ave maría, credo, gloria.
Copia el texto escribiendo mayúscula donde corresponda.
________________________________________
Ejercicio 1:
cuentan que un mal estudiante, interno en un colegio de la capital, mandó a su madre el siguiente telegrama: "mamá, exámenes suspendidos; prepara a papá".
y la mamá le contestó a vuelta de correo: "papá preparado; prepárate tú".
Ejercicio 2:
queridísimo fernando: sé que has obtenido un éxito muy valioso. ¡enhorabuena! me alegro sinceramente. es un orgullo sentirse amigo de gente como tú. ¡eres un "tío" estupendo!
saludos cariñosos a tu familia.
te abraza fuertemente
manolo.
Ejercicio 3:.
ya lo dice el refrán: "de dinero y santidad, la mitad de la mitad".
o este otro, también muy bueno: "dime de qué presumes y te diré de qué careces".
moraleja: no te envanezcas ni presumas jamás de nada. si tienes buenas cualidades, la sencillez las agigantará a los ojos de los demás.
Ejercicio 4:
la historia conserva el nombre de tres caballos famosos:
bucéfalo, caballo de alejandro magno; babieca, del cid campeador; y rocinante, el de don quijote de la mancha.
Ejercicio 5:
don gonzalo fernández de córdoba, conocido con el sobrenombre de gran capitán, fundó los entonces invencibles tercios. con ellos expulsó de italia a los franceses por orden de los reyes católicos. sus victorias más brillantes fueron las de ceriñola y garellano.
NOTA. Los ejercicios se desarrollan en clase.
Prof. Yolanda Arévalo.
- Los nombres de los días, meses y estaciones del año, excepto las fechas históricas.
- Los nombres de los vientos: alisios, monzón.
- Los nombres de las monedas: una peseta, una lira, cinco dólares, tres escudos.
- Los sustantivos que se refieren a objetos cuyo nombre se originó del apellido del autor: un goya (un cuadro de Goya); un stradivarius (un violín construído por Stradivarius).
- Los nombres de los sistemas de gobierno, siempre y cuando no se refieran a épocas concretas: La monarquía, la república. En cambio: Durante la Monarquía.
- Los nombres de las religiones y las de sus miembros:
catolicismo, budismo, evangélico, protestante,
- Los nombres de ciencias, técnicas, disciplinas de estudio; mientras no forman parte de una denominación que exija mayúscula: La astronomía, la física. En cambio: Escuela de Medicina, Conservatorio Nacional de Música, Facultad de Derecho.
- Los nombres de las oraciones: padrenuestro, ave maría, credo, gloria.
Copia el texto escribiendo mayúscula donde corresponda.
________________________________________
Ejercicio 1:
cuentan que un mal estudiante, interno en un colegio de la capital, mandó a su madre el siguiente telegrama: "mamá, exámenes suspendidos; prepara a papá".
y la mamá le contestó a vuelta de correo: "papá preparado; prepárate tú".
Ejercicio 2:
queridísimo fernando: sé que has obtenido un éxito muy valioso. ¡enhorabuena! me alegro sinceramente. es un orgullo sentirse amigo de gente como tú. ¡eres un "tío" estupendo!
saludos cariñosos a tu familia.
te abraza fuertemente
manolo.
Ejercicio 3:.
ya lo dice el refrán: "de dinero y santidad, la mitad de la mitad".
o este otro, también muy bueno: "dime de qué presumes y te diré de qué careces".
moraleja: no te envanezcas ni presumas jamás de nada. si tienes buenas cualidades, la sencillez las agigantará a los ojos de los demás.
Ejercicio 4:
la historia conserva el nombre de tres caballos famosos:
bucéfalo, caballo de alejandro magno; babieca, del cid campeador; y rocinante, el de don quijote de la mancha.
Ejercicio 5:
don gonzalo fernández de córdoba, conocido con el sobrenombre de gran capitán, fundó los entonces invencibles tercios. con ellos expulsó de italia a los franceses por orden de los reyes católicos. sus victorias más brillantes fueron las de ceriñola y garellano.
NOTA. Los ejercicios se desarrollan en clase.
Prof. Yolanda Arévalo.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Uso de las Grafías del Español
La ortografía de las letras o grafías en español responde, en ocasiones a razones, meramente históricas, etimológicas o a la necesidad de simplificar algunos grupos consonánticos.
Es necesario aclarar las reglas y las excepciones que se presentan según cada caso. Te recordamos que debes tener en cuenta que las reglas sobre las letras no siempre cubren todos los casos que se te puedan presentar, razón por la que te sugerimos ante cualquier duda leer poniendo especial atención a la forma de las palabras, consultar las reglas y el diccionario.
La grafía del español utiliza una variante modificada del alfabeto latino, que consta de los 27 símbolos A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y y Z.
Los dígrafos CH y LL tienen valores fonéticos específicos, y durante los siglos XIX y XX se ordenaron separadamente de C y L, aunque la práctica se abandonó en 1994 para homogeneizar el sistema con otras lenguas. Las vocales (A, E, I, O y U) aceptan, además, el acento agudo para indicar la sílaba acentuada y la diéresis o crema modifica a la U en algunas posiciones.
El dígrafo "rr" (llamado "erre", /'ere/, y pronunciado /r/) nunca se consideró por separado, probablemente por no aparecer nunca en posición inicial.
La W y la K aparecen sólo raramente en palabras españolas e indican invariablemente términos adoptados por préstamo o cultismo en el curso de los últimos dos siglos
Varios de los grafemas reciben más de un nombre. La B se conoce como "be" a secas, "be alta" (en Cataluña), "be grande" (en México) o "be larga" (en Argentina, Chile, Colombia, República Dominicana y Uruguay), por haber representado tradicionalmente a la consonante plosiva bilabial sonora /b/ o a la fricativa bilabial) /β/, se la llama a veces "b labial" (Colombia, aunque la pronunciación de la V es (en la inmensa mayoría de los dialectos) también labial y exactamente idéntica. A su vez, esta última se conoce como "uve" (en España), "ve", "ve baja", "ve chica" o "ve corta" (en Argentina, Chile, Colombia, República Dominicana y Uruguay); el mismo prurito histórico lleva a algunos manuales a designarla como "v dental", aunque la pronunciación dental desapareció hace siglos del sistema de la lengua. En Venezuela y Costa Rica se les llama coloquialmente "be de burro" y "ve de vaca", respectivamente. En ciertas zonas de América Central se le denomina "uve". Para mayor confusión, la letra "W" es llamada en España "uve doble", en México, Costa Rica y República Dominicana "doble u", en otros países de Centroamérica y algunos países de Suramérica, como Venezuela, "doble ve" y en otros, como Perú, "ve doble".
LL y RR se designan indistintamente como "elle" y "erre" o como "doble ele" y "doble erre" o "doble ere". Son de las pocas consonantes que se presentan duplicadas en la grafía actual -junto con la C y excepcionalmente la N- y son las únicas que presentan pronunciaciones distintivas.
La I se llama a veces "i latina" para distinguirla de la Y, "y griega". En algunos lugares se prefiere el nombre de "ye" para esta última.
Antiguamente se empleaba a veces "zeda" como nombre para Z, una práctica hoy en desuso.
Durante los primeros siglos de desarrollo del español, la rareza de la lengua escrita y la aún imprecisa catadura de la misma hicieron innecesaria una codificación de su grafía. El primer intento de dotar de un código gráfico sistemático data del reinado de Alfonso X, que intentaría ajustar las diversas soluciones adoptadas por sus predecesores a un criterio fundamentalmente fonográfico.
Alfonso X reunió en su corte un gran número de estudiosos, que se abocaron a elaborar una compilación enciclopédica del saber de la época, continuando y ampliando la obra de la escuela de traductores de Toledo; el romance se utilizó como lengua intermedia en las traducciones del árabe o el griego al latín. La profusión de copias realizadas en el scriptorium real y el impacto de las traducciones sobre el corpus de la lengua romance difundió y dio fuerza a las convenciones fijadas por el rey.
Desarrollada en varias etapas a partir del período alfonsino, la ortografía se estandarizó definitivamente bajo la guía de la Real Academia Española, y ha sufrido escasas modificaciones desde la publicación de la Ortografía de la lengua castellana de 1854. Las sucesivas decisiones han aplicado criterios a veces fonológicos y a veces etimológicos, dando lugar a un sistema híbrido y fuertemente convencional. Si bien la correspondencia entre grafía y lenguaje hablado es predecible a partir de la escritura -es decir, un hablante competente es capaz de determinar inequívocamente la pronunciación estimada correcta para casi cualquier texto-, no sucede así a la inversa, existiendo numerosas letras que representan gráficamente fonemas idénticos. Los proyectos de reforma de la grafía en búsqueda de una correspondencia biunívoca, los primeros de los cuales datan del siglo XVII, han sido invariablemente rechazados. La divergencia de la fonología de la lengua entre sus diversos dialectos hace hoy imposible la elaboración de una grafía puramente fonética que refleje adecuadamente la variedad de la lengua.
La tesis de Bello se apoyaba en que el empleo de la etimología como criterio lingüístico era ocioso —pues en nada se vinculan la lectura y en general el uso de la lengua con su conocimiento histórico— y, en vista de los problemas que producía, contrario al uso racional. Promovía una simplificación en dos etapas, para evitar los problemas de choque con los que se habían enfrentado Jiménez Patón y Correas, y una redistribución del silabario en atención a la realidad del uso lingüístico. Propuso eliminar la ambigua C, la H muda, asignar a G e Y sólo uno de sus valores, escribir siempre RR para representar la consonante vibrante y dedicar un cuerpo de estudiosos a resolver sobre el terreno la diferencia entre B y V. No muy distinta fue la propuesta de Domingo F. Sarmiento, aunque formulada una veintena de años más tarde, durante su exilio chileno; Sarmiento prefería dejar la C en preferencia a la K y prescindir de la V, la X y la Z.
Las propuestas de Bello y Sarmiento no se plasmaron totalmente, pero el 25 de abril de 1844 aspectos de ellas se adoptaron en una propuesta hecha por la facultad de Filosofía de la Universidad de Chile al gobierno de este país, que finalmente se adoptaría allí, en Colombia, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y Argentina. La influencia de Bello se había visto en la propuesta de la Academia Literaria y Científica de Profesores de Instrucción Primaria de Madrid, que el año anterior había adoptado muchos de sus principios. En 1844, sin embargo, Isabel II puso fin a este proyecto al imponer por decreto real el acatamiento a la Academia, a través del Prontuario de ortografía de la lengua castellana dispuesto por Real Orden para el uso de las escuelas públicas por la Real Academia Española con arreglo al sistema adoptado en la novena edición de su diccionario.
El resultado de la larga divergencia y de la oposición planteada en otros marcos a la RAE ha sido una flexibilización de los criterios de esta; las ediciones del Diccionario y la Ortografía de la década de 1990 han reconocido finalmente que ciertas pronunciaciones varían entre la España y América, han aseverado el estatus predominante del seseo y el yeísmo, y admitido el reconocimiento gráfico de las variaciones en la formación de diptongos.
Es necesario aclarar las reglas y las excepciones que se presentan según cada caso. Te recordamos que debes tener en cuenta que las reglas sobre las letras no siempre cubren todos los casos que se te puedan presentar, razón por la que te sugerimos ante cualquier duda leer poniendo especial atención a la forma de las palabras, consultar las reglas y el diccionario.
La grafía del español utiliza una variante modificada del alfabeto latino, que consta de los 27 símbolos A, B, C, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y y Z.
Los dígrafos CH y LL tienen valores fonéticos específicos, y durante los siglos XIX y XX se ordenaron separadamente de C y L, aunque la práctica se abandonó en 1994 para homogeneizar el sistema con otras lenguas. Las vocales (A, E, I, O y U) aceptan, además, el acento agudo para indicar la sílaba acentuada y la diéresis o crema modifica a la U en algunas posiciones.
El dígrafo "rr" (llamado "erre", /'ere/, y pronunciado /r/) nunca se consideró por separado, probablemente por no aparecer nunca en posición inicial.
La W y la K aparecen sólo raramente en palabras españolas e indican invariablemente términos adoptados por préstamo o cultismo en el curso de los últimos dos siglos
Varios de los grafemas reciben más de un nombre. La B se conoce como "be" a secas, "be alta" (en Cataluña), "be grande" (en México) o "be larga" (en Argentina, Chile, Colombia, República Dominicana y Uruguay), por haber representado tradicionalmente a la consonante plosiva bilabial sonora /b/ o a la fricativa bilabial) /β/, se la llama a veces "b labial" (Colombia, aunque la pronunciación de la V es (en la inmensa mayoría de los dialectos) también labial y exactamente idéntica. A su vez, esta última se conoce como "uve" (en España), "ve", "ve baja", "ve chica" o "ve corta" (en Argentina, Chile, Colombia, República Dominicana y Uruguay); el mismo prurito histórico lleva a algunos manuales a designarla como "v dental", aunque la pronunciación dental desapareció hace siglos del sistema de la lengua. En Venezuela y Costa Rica se les llama coloquialmente "be de burro" y "ve de vaca", respectivamente. En ciertas zonas de América Central se le denomina "uve". Para mayor confusión, la letra "W" es llamada en España "uve doble", en México, Costa Rica y República Dominicana "doble u", en otros países de Centroamérica y algunos países de Suramérica, como Venezuela, "doble ve" y en otros, como Perú, "ve doble".
LL y RR se designan indistintamente como "elle" y "erre" o como "doble ele" y "doble erre" o "doble ere". Son de las pocas consonantes que se presentan duplicadas en la grafía actual -junto con la C y excepcionalmente la N- y son las únicas que presentan pronunciaciones distintivas.
La I se llama a veces "i latina" para distinguirla de la Y, "y griega". En algunos lugares se prefiere el nombre de "ye" para esta última.
Antiguamente se empleaba a veces "zeda" como nombre para Z, una práctica hoy en desuso.
Durante los primeros siglos de desarrollo del español, la rareza de la lengua escrita y la aún imprecisa catadura de la misma hicieron innecesaria una codificación de su grafía. El primer intento de dotar de un código gráfico sistemático data del reinado de Alfonso X, que intentaría ajustar las diversas soluciones adoptadas por sus predecesores a un criterio fundamentalmente fonográfico.
Alfonso X reunió en su corte un gran número de estudiosos, que se abocaron a elaborar una compilación enciclopédica del saber de la época, continuando y ampliando la obra de la escuela de traductores de Toledo; el romance se utilizó como lengua intermedia en las traducciones del árabe o el griego al latín. La profusión de copias realizadas en el scriptorium real y el impacto de las traducciones sobre el corpus de la lengua romance difundió y dio fuerza a las convenciones fijadas por el rey.
Desarrollada en varias etapas a partir del período alfonsino, la ortografía se estandarizó definitivamente bajo la guía de la Real Academia Española, y ha sufrido escasas modificaciones desde la publicación de la Ortografía de la lengua castellana de 1854. Las sucesivas decisiones han aplicado criterios a veces fonológicos y a veces etimológicos, dando lugar a un sistema híbrido y fuertemente convencional. Si bien la correspondencia entre grafía y lenguaje hablado es predecible a partir de la escritura -es decir, un hablante competente es capaz de determinar inequívocamente la pronunciación estimada correcta para casi cualquier texto-, no sucede así a la inversa, existiendo numerosas letras que representan gráficamente fonemas idénticos. Los proyectos de reforma de la grafía en búsqueda de una correspondencia biunívoca, los primeros de los cuales datan del siglo XVII, han sido invariablemente rechazados. La divergencia de la fonología de la lengua entre sus diversos dialectos hace hoy imposible la elaboración de una grafía puramente fonética que refleje adecuadamente la variedad de la lengua.
La tesis de Bello se apoyaba en que el empleo de la etimología como criterio lingüístico era ocioso —pues en nada se vinculan la lectura y en general el uso de la lengua con su conocimiento histórico— y, en vista de los problemas que producía, contrario al uso racional. Promovía una simplificación en dos etapas, para evitar los problemas de choque con los que se habían enfrentado Jiménez Patón y Correas, y una redistribución del silabario en atención a la realidad del uso lingüístico. Propuso eliminar la ambigua C, la H muda, asignar a G e Y sólo uno de sus valores, escribir siempre RR para representar la consonante vibrante y dedicar un cuerpo de estudiosos a resolver sobre el terreno la diferencia entre B y V. No muy distinta fue la propuesta de Domingo F. Sarmiento, aunque formulada una veintena de años más tarde, durante su exilio chileno; Sarmiento prefería dejar la C en preferencia a la K y prescindir de la V, la X y la Z.
Las propuestas de Bello y Sarmiento no se plasmaron totalmente, pero el 25 de abril de 1844 aspectos de ellas se adoptaron en una propuesta hecha por la facultad de Filosofía de la Universidad de Chile al gobierno de este país, que finalmente se adoptaría allí, en Colombia, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y Argentina. La influencia de Bello se había visto en la propuesta de la Academia Literaria y Científica de Profesores de Instrucción Primaria de Madrid, que el año anterior había adoptado muchos de sus principios. En 1844, sin embargo, Isabel II puso fin a este proyecto al imponer por decreto real el acatamiento a la Academia, a través del Prontuario de ortografía de la lengua castellana dispuesto por Real Orden para el uso de las escuelas públicas por la Real Academia Española con arreglo al sistema adoptado en la novena edición de su diccionario.
El resultado de la larga divergencia y de la oposición planteada en otros marcos a la RAE ha sido una flexibilización de los criterios de esta; las ediciones del Diccionario y la Ortografía de la década de 1990 han reconocido finalmente que ciertas pronunciaciones varían entre la España y América, han aseverado el estatus predominante del seseo y el yeísmo, y admitido el reconocimiento gráfico de las variaciones en la formación de diptongos.
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