viernes, 10 de diciembre de 2010

Enseñanza del lenguaje Oral y Escrito

Para los estudiantes de la sección 802, realizar la lectura del siguiente material, lo trabajaremos en la proxima clase.


"El hombre solo puede ser hombre mediante la educación"


El papel de la psicolingüística en el desarrollo de la escritura: Estudios realizados han determinado que:
“El logro de una escritura legible en los alumnos de la primera etapa de Educación Básica, se puede describir como un proceso que no facilita el desarrollo de una escritura legible”.
El desarrollo del lenguaje escrito que parten de las investigaciones psicolingüísticas tiene como consenso la baja calidad del aprendizaje y de las destrezas adquiridas por los egresados de las escuelas básicas. Son conocidas las carencias que en materia de lenguaje y matemática presentan los alumnos al ingresar al nivel medio, donde se supone que tales destrezas ya están bien cimentadas; esta situación llevó a la Comisión Presidencial del Proyecto Educativo, 1986 (citado en Álvarez, 2002), a señalar que el rendimiento de la educación ha sido insatisfactorio y manifestaron: "Las altas tasas de repitientes, la baja capacidad de retención y la deficiente preparación de los egresados son clásicos indicadores del bajo rendimiento".
Las fallas que presenta el sistema educativo han sido enfocadas a la luz de diferentes disciplinas y distintos puntos de vista, especialmente, en la enseñanza del lenguaje, la cual es cuestionada severamente por estudiosos de la materia. El nivel de conocimiento que presentan en general los estudiantes en esta área es notoriamente bajo, no poseen dominio aceptable ni en la expresión oral ni en la escrita. Samet (1997), considera que en el proceso de enseñanza y aprendizaje del niño en Educación Básica "destaca la escritura como uno de los elementos más importantes del mismo y que durante la I etapa de escolaridad debe procurarse una enseñanza acorde, en búsqueda del perfeccionamiento de la escritura en función de su legibilidad". En la actividad docente se encuentra a diario el problema, los especialistas lo conocen, así como sus consecuencias. Los entes encargados de administrar la educación han recibido por diferentes medios la información respectiva y las recomendaciones apropiadas, sin embargo, la situación problemática se mantiene.
Las deficiencias en la escritura, en ciertos casos, pueden provenir de fallas en la enseñanza, que a su vez se producen por problemas intrínsecos como deficiencias psíquicas y deficiencias motoras graves, circunstancias en las que hay que recurrir a metodologías específicas; en otros casos, las deficiencias de acuerdo a Lerner (1996), vienen dadas porque durante el proceso de enseñanza no hubo una orientación apropiada de los maestros, ausencia de atención individual, falta de estimulación y ejercitación adecuada; la ignorancia que se tenga del proceso natural que siguen en su desarrollo las tendencias y actividades de los niños, son causa de que los conocimientos de lectura y escritura que la escuela imparte, carezcan de interés para el niño y debe responder a una motivación interna que provoca necesidad de adquirirlos. Entonces, es importante resaltar que el problema de la escritura está circunscrita a factores fundamentales: la enseñanza, en donde juega un papel importante las estrategias metodológicas que el docente utilice para fomentar el aprendizaje de dicha escritura, y por otro lado, las condiciones tanto psíquicas como motoras del educando.
Según Álvarez (2002), el niño, por esa razón, durante las sesiones escolares se ve envuelto en una atmósfera artificial que no le motiva a mejorar el aprendizaje que obtiene, igualmente, existe la tendencia a darle cierta atención al alumno durante la adquisición de la lectura y escritura, pero una vez terminada ésta, su práctica sistemática no se continúa.
En el caso concreto de la escritura, esta situación tiene entre otras consecuencias, en el paso de la letra Script a la letra cursiva no se da de manera adecuada, por lo que el niño ha de confrontar serios problemas que lo confunden generándole inseguridad y confusión hasta el extremo de dificultarle la adopción de un estilo particular de letra.
Con relación a la enseñanza de la lectura y escritura, existen actualmente investigaciones sustentadas en los aportes teóricos de la psico lingüística y la psico genética. Según estos estudios, el aprendizaje de la lectura y la escritura, es producto de una construcción activa que se realiza en etapas de estructuración del conocimiento, de acuerdo con el desarrollo cognoscitivo del niño. El problema con el niño que aprende a leer y escribir, es la falta de adecuación entre su proceso natural de aprendizaje y la instrucción que recibe de quien le enseña, que no toma en cuenta su aprendizaje espontáneo y le impone un control arbitrario, desde afuera, y materiales de los cuales está ausente el lenguaje funcional y significativo (el lenguaje que el niño usa).
El niño pone interés por escribir, cuando lo que escribe le dice algo de su vida. De acuerdo con este planteamiento, la función del docente debe ser la de apoyar, guiar y facilitar aprendizaje, pero no controlarlo. Ya que lo descrito conduce a un aprendizaje deficiente que el niño demuestra en dificultades manifiestas para transcribir con claridad lo que el docente le sugiere o para escribir legiblemente sus producciones escritas.
El niño pone interés por escribir, cuando lo que escribe le dice algo de su vida. De acuerdo con este planteamiento, la función del docente debe ser la de apoyar, guiar y facilitar aprendizaje, pero no controlarlo. Ya que lo descrito conduce a un aprendizaje deficiente que el niño demuestra en dificultades manifiestas para transcribir con claridad lo que el docente le sugiere o para escribir legiblemente sus producciones escritas.
La tendencia tradicional de muchos docentes aún, es obligar al alumno a copiar una forma de escritura pre-establecida, en la mayoría de los casos, dificultosa para su destreza manual personal, en vez de darle libertad de seleccionar un estilo particular de escritura, e irle indicando que la misma debe cumplir con la exigencia de legibilidad a través de su personalidad, presentación, uso adecuado de las líneas, entre otras.
Si se considera a la escritura como un instrumento de expresión indispensable en la vida de cada individuo, todo fracaso en su proceso de enseñanza y perfeccionamiento, puede tener consecuencias sobre las demás adquisiciones en cualquier materia escolar, y la situación es tanto más grave cuanto más tiempo pase sin ayuda.
"Los procesos lingüísticos, fundamentalmente la escritura, tienen como propósito satisfacer necesidades de comunicación individual y social”. Si se trata de satisfacer necesidades reales del niño, lo más acertado para lograrlo es que la propuesta pedagógica del docente para acercar al niño a la lengua escrita debe basarse en el constructivismo, y las actividades planteadas deben invitar al niño a pensar, crear y actuar.
Cabe señalar, que el docente de los primeros grados debe plantearle al niño actividades pedagógicas donde por sí mismo comience a diferenciar el dibujo de la escritura, clasificar todo tipo de material escrito, descubrir que la lengua escrita es un código, analizar la lengua oral, percibir significados posibles en los textos, inventar escrituras, comparar sus producciones con la lengua escrita tal como es, reflexionar sobre su hipótesis, discutir con sus compañeros y maestros y auto corregirse. Todas estas actividades fomentarán en el niño el interés por incrementar su producción escrita y satisfacer sus necesidades individuales y sociales de comunicación.
Por lo tanto, la escritura puede considerarse como una herramienta importante y como un sistema de signos que sirven de medio de comunicación entre los hombres, y a la vez, un instrumento auxiliar para expresar sus sentimientos, debe ser tal como lo plantea Fuentes (1998):
La enseñanza de la escritura debe manejarse como un aprendizaje continuo, sistemático, que debe partir de la necesidad que siente el niño de comunicarse con los demás... debe conducirse al niño a que asuma la escritura como una herramienta útil de comunicación, para que surja luego en él la necesidad de que su escritura sea legible y comprensible por aquellos que tratan de decodificar su mensaje.
Esto permite deducir que la enseñanza de la escritura en los primeros grados debe ser un trabajo sistemático, que tenga por objeto que los niños manejen esta herramienta de la mejor manera posible, fundamentalmente el aspecto correspondiente a la legibilidad, por cuanto, si la escritura es un instrumento de comunicación debe responder a la necesidad de ser comprensible para el lector o todo aquel que requiera decodificar el mensaje escrito.
Enseñanza de la Lecto-Escritura
Para la enseñanza de la escritura como un objeto de conocimiento, le corresponde al maestro de Educación Básica en la primera etapa, fundamentalmente conocer y manejar el sistema de escritura y lectura en sí, en toda su extensión, sus características léxicas, sintácticas y gramaticales, así como una honda preocupación por promover la formación de lectores competentes y eficientes.
Así mismo, la enseñanza de la lengua escrita como objeto de conocimiento debe relacionarse con el contexto sociocultural en el cual se produce, ya que de acuerdo a lo planteado por Rockwell (2000), "el aprender a escribir legiblemente no sólo depende de la mediación del docente en la actividad ejecutada, sino también en el hecho de que los conocimientos nunca son extraídos solamente del texto escolar sino también del ambiente que enmarca la institución escolar".
Esto indica que el aprendizaje de la escritura no está sujeta solamente a la intervención o guía del docente en la actividad que el niño desarrolla sino también en la importancia y significado que estas actividades tengan para él, ya que si no guardan relación con el contexto inmediato y significativo del educando pasan a ser simples tareas que se realizan mecánicamente sin adquirir trascendencia; de allí que el docente debe rodear al niño de ejercitaciones escritas relacionadas con su entorno escolar y comunitario.
El docente debe percibir o descubrir lo que el niño desea expresar en forma escrita... a partir de aquí debe enfatizar el hecho de que la reproducción de los signos que emplea debe ser lo más clara posible para poder ser comprendido... debe entonces el docente emplear estas producciones escritas para motivar y fomentar en el niño la ejercitación práctica. El docente debe continuamente motivar el deseo del alumno por adquirir una buena escritura y mantener vivo el interés por escribir bien en todas las ocasiones, igualmente sus prácticas diarias, bien graduadas, que se basen en calidad y no en cantidad, ya que la escritura tiene un papel preponderante dentro de la sociedad, como es el de representar las ideas y las múltiples relaciones de éstas entre sí, sirviendo de esta manera de medio de relación entre las colectividades humanas.
El docente debe entender que el proceso de escribir es una labor difícil para la mayoría de los niños y existen muchos factores de tipo psicológicos, cognitivos, lingüísticos y retóricos que pueden dificultar el dominio de esta habilidad comunicativa, en función a esto, señala que la metodología para la enseñanza y práctica de la escritura debe tomar en consideración estos factores y en función a ellos y las particularidades de los niños que aprenden, desarrollar actividades de escritura.
En relación con los factores cognoscitivos, este autor, enfatiza que se debe fomentar en los niños la selección espontánea de diferentes temas de su interés particular, ya que no puede escribir si no se tiene algo interesante que escribir; aunado a esto se deben generar condiciones propicias para el intercambio comunicativo de ideas escritas; siguiendo las reglas gramaticales y los principios retóricos sin los cuales el niño no podrá aprender a buscar contenidos y organizar las ideas que escribe.
Los factores lingüísticos son todos aquellos que tienden a dificultar lo que se expresa en forma escrita y los retóricos son elementos que deben incorporarse progresivamente en el niño, de manera que individualmente vaya internalizando cómo puede expresar coherentemente sus ideas, con unidad, variando las ideas que expresa de manera organizada.
En relación con el abordaje metodológico de la enseñanza de la lengua escrita Saavedra (2000), señala "que la metodología de la enseñanza de la lengua escrita debe partir de la vida cercana del niño que aprende". Esto indica que esta metodología debe estar asociada a las experiencias inmediatas del niño, es decir, su hogar; las vivencias con sus padres, hermanos y amigos.
La metodología debe estar centrada en los intereses, motivaciones y características del niño que aprende y tal como lo señala Enríquez (1999), "bajo las condiciones de una propuesta de enseñaza con enfoque constructivista". Esta afirmación implica que el docente, de primera etapa de Educación Básica, debe tener en consideración que:
1.- Los niños en la evolución de su escritura (construcción) pasan por diversas situaciones, que según Ferreiro y Gómez (1998), se clasifican en cuatro tipos: a) Escrituras "descontextuadas" de las cuales el detectado es un ejemplo; b) Escrituras vinculadas a una representación gráfica propia (poner "algo con letras "a un dibujo, por ejemplo); c) Escrituras vinculadas a una imagen (naipes sin textos, figuras recortadas y pegadas entre otras); d) Escrituras vinculadas a objetos (organizar un mercado o una juguetería y hacer los letreros correspondientes)
2.- El docente debe intentar reconstruir la psicogénesis de la escritura; tomando en consideración que el niño es un sujeto que asimila para comprender, que debe crear para poder asimilar, que transforma lo que va conociendo, que construye su propio conocimiento para apropiarse del conocimiento de los otros.
Así mismo, Reyes (1997), Ferreiro y Gómez (1998), coinciden en que el abordaje metodológico para la enseñanza de la lengua escrita en el aula, fundamentalmente en el nivel de Educación Básica, debe realizarse desde una concepción comunicacional funcional, tomándose en cuenta los factores psicológicos, sociales y lingüísticos de los niños como una manera significativa de contribuir a la formación integral.
Analizando los aportes teóricos de los autores antes mencionados se puede deducir que todos coinciden en que escribir significa producir ideas, conceptos, puntos de vista, texto en general, con el propósito de provocar algún efecto en el lector destinatario, para lo cual es necesario ordenar ideas, tomar en cuenta las particularidades de la lengua escrita y la intención de lo que se va a comunicar;
tomando en cuenta los procesos cognitivos más importantes implicados en el aprendizaje del lenguaje, los cuales son:
la percepción, la memoria, la atención, el razonamiento y la motivación entre otros que interactúan entre ellos con un fin común: captar, transformar y manipular o representar la información extraída del medio.
Rol del Docente:
La primera etapa de Educación Básica es de suma importancia para el éxito escolar futuro del niño, ya que uno de sus objetivos fundamentales es el de iniciar al niño en la adquisición de la lectura y escritura.
La primera etapa de Educación Básica del niño es de vital importancia para todo su futuro. Durante estos años, es cuando se establece la totalidad del intelecto del niño. Lo que el niño puede ser, lo que serán sus intereses y sus facultades se están determinando en estos años..., lo que debería ocurrirle en estos años cruciales es que habríamos de satisfacer su creciente sed de materia prima, que él trata de absorber en todas las formas posibles, especialmente por medio del lenguaje, ya sea hablado y oído, o impreso y leído.
Desde esta perspectiva las actividades realizadas durante la primera etapa de la Educación Básica deben ejercitar y desarrollar las habilidades lingüísticas, cognitivas, perceptivas, motrices y afectivas necesarias que faciliten el aprendizaje de la lectura y escritura en el momento más propicio.

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